Foto de fondo de ojo
Usamos un retinógrafo para capturar fotografías de la retina. El estudio es rápido, indoloro y generalmente no requiere dilatación; si el caso lo amerita, se indicará valoración complementaria.
La retinografía es una fotografía de fondo de ojo que permite documentar la retina y buscar signos de retinopatía diabética, retinopatía hipertensiva, daño vascular, alteraciones de mácula y cambios en el nervio óptico.
La diabetes y la hipertensión pueden dañar los vasos sanguíneos de la retina sin causar síntomas al inicio. La retinografía ayuda a detectar signos tempranos y decidir si el paciente requiere vigilancia, OCT, angiografía o valoración por retina.
Permite identificar hemorragias, microaneurismas, exudados, cambios vasculares y datos compatibles con daño retinal por diabetes.
Puede documentar signos de retinopatía hipertensiva, estrechamiento vascular, cruces arteriovenosos, hemorragias o exudados.
El objetivo es entregar un reporte oportuno para que el médico tratante pueda tomar decisiones sin retrasar el seguimiento.
Si atiendes pacientes con diabetes, hipertensión arterial, enfermedad renal, dislipidemia o síndrome metabólico, la retinografía puede integrarse como parte de una ruta preventiva de salud visual.
No es necesario esperar a que el paciente refiera visión borrosa. El daño retinal puede iniciar de forma silenciosa. Enviar al paciente a retinografía permite detectar datos tempranos y referir oportunamente al oftalmólogo cuando exista sospecha.
El proceso combina imagen de fondo de ojo, apoyo tecnológico e interpretación para generar un reporte útil para el paciente y su médico tratante.
Usamos un retinógrafo para capturar fotografías de la retina. El estudio es rápido, indoloro y generalmente no requiere dilatación; si el caso lo amerita, se indicará valoración complementaria.
Las imágenes pueden procesarse con apoyo de inteligencia artificial para tamizaje y detección de hallazgos sospechosos en retina.
Un experto en revisión de retinografías analiza las imágenes y emite un reporte. Si se detectan datos de alarma, se recomienda valoración oftalmológica.
La retinografía es especialmente útil para pacientes con riesgo de daño microvascular en retina.
Personas con diabetes tipo 1, tipo 2, diabetes gestacional o antecedentes de mal control glucémico.
La presión arterial elevada puede reflejarse en la retina y asociarse a cambios vasculares.
La ausencia de visión borrosa no descarta daño retinal. El estudio permite detectar cambios antes de que el paciente note pérdida visual.
La retinografía ayuda a detectar y documentar alteraciones de retina, pero algunos pacientes requerirán exploración oftalmológica completa, OCT, angiografía o tratamiento especializado.
El reporte puede ayudar a documentar el control visual del paciente y establecer seguimiento según su riesgo metabólico.
Se recomienda valoración por oftalmología o retina para confirmar diagnóstico, clasificar severidad y definir tratamiento.
Respuestas rápidas para pacientes, endocrinólogos, internistas y médicos generales.
Sí. La retinografía permite identificar signos compatibles con retinopatía diabética, como microaneurismas, hemorragias, exudados y cambios vasculares. Si se detectan hallazgos, el paciente debe ser valorado por oftalmología.
Sí. La retina puede mostrar datos de daño vascular asociado a hipertensión arterial, por lo que la retinografía puede ser útil para documentar cambios compatibles con retinopatía hipertensiva.
No. Muchos pacientes con diabetes pueden tener daño en retina sin notar pérdida visual. Por eso se recomienda revisar la retina de forma preventiva.
No. Es una herramienta de detección y documentación. Si hay datos anormales, síntomas visuales o riesgo elevado, se debe realizar valoración oftalmológica integral.
El objetivo de entrega es aproximadamente 24 horas, dependiendo de la calidad de la imagen y del volumen de estudios.
Si tienes diabetes, hipertensión o eres médico y deseas enviar pacientes a tamizaje retinal, agenda por WhatsApp. La detección temprana puede cambiar el pronóstico visual.